jueves, 9 de mayo de 2013

Dragón dorado

¡Hey! ¡Hoy os traigo a un ser mitológico con ganas de conoceros! En efecto, el Dragón Dorado, os lo voy a presentar:

Dragón dorado, de Kerem Beyit


El dragón dorado es un ser muy poderoso, sabio y de buen corazón que odia las injusticias.
Nos encontramos, posiblemente, ante uno de los seres fantásticos más inteligentes y astutos.  Su intelecto es muy superior al de los humanos y pocos seres cuentan con sus habilidades.
Estos dragones pueden llegar a medir hasta 50 metros y poseen unas escamas con motas de color metálico que, con el paso de los años, se vuelven totalmente doradas.
Dragón dorado, de Eva WidermannTienen la capacidad de respirar agua y de polimorfizarse y, además, pueden lanzar conjuros para detectar mentiras, así como traer suerte y bendecir. Su aliento puede ser un cono de fuego o una nube de cloro venenosa.
El hábitat de estos dragones es muy amplio y pueden sobrevivir en cualquier clima. Sus guaridas están aisladas y hechas de piedras y roca. También pueden vivir en castillos custodiados por gigantes de las tormentas. Estos gigantes y los dragones dorados se ayudan mutuamente.

¿Que os a parecido este ser de la fantasía? Como veis no son de los típicos dragones que escupen fuego a cualquiera que se le cruza en su camino, es un ser sociable y amigable, bueno, pues este dragón en especial se llama Londius (en griego: El que es valiente) Y como su nombre indica es valiente, muy valiente ¿os cuento una de sus historias? 

Londius asomó la cabeza tímidamente fuera de la cueva. Ya no quedaba ni uno. Ningún dragón negro que pudiese hacerle daño a el ni a su familia. Sus grandes ojos azules reflejaban angustia, pero no miedo. Se dio la vuelta. Su hermana pequeña, Almíbar, se encontraba detrás de el con un humor no típico de esos dragones.
- ¿Se puede saber que haces aquí Almi?
- Shh, sígueme, mira lo que e encontrado.- dijo amablemente mientras alzaba el vuelo. Londius se puso nervioso, pero sabía que su hermana era más terca que una mula, a si que decidió seguirla. Llegaron a un lugar húmedo lleno de flores donde el aire olía a rosas y a frutas fresca. Londius divisó una flor de color lila, muy grande, donde alguien estaba posado en cima. 
- Almi, vámonos de aquí, allí hay un humano.
- No, no, espera, espera- Almi cogió del ala a su hermano y le llevó justo donde estaba esa persona sentada. ¡Era un chica! Sus ojos eran verdes y su pelo también verde, solo que con algunas mechas negras, su pelo estaba medio recogido con una flor y un palo, donde los extremos colgaban unas tiras de papel rojo, llevaba un vestido azul sin hombreras con indescifrables dibujos, unos zapatos rojos con plataforma delantera dorada. (¿recordáis quien? Si, si ¡Jinafire!)

 

Londius se quedó cautivado, nunca había visto a una mujer tan bella, pero sus pensamientos fueron interrumpidos por la voz de su hermana.
- ¡Jinafire!- gritó Almíbar
- ¡Ah! Hola Almi- saludó la chica amablemente.
- Mira a quien e traído conmigo- dijo mirando a su hermano.
Jinafire se le quedó mirando. Su mirada reflejaba incredubilidad por su parte, pero sus ojos reflejaban estusiasmo.
- Encantada de conocerle- dijo tendiéndole la mano.
- Yo no digo lo mismo- dijo entre dientes.- Almíbar, vámonos- Almi, no parecía por la labor pero tubo que hacer lo que su hermano la indicó, pues tenía miedo de ser castigada por sus padres.
- ¡Espera!- gritó Jinafire ahora en pié.- soy un dragón- Londius se quedó inmóvil- soy hija de los dargones chinos, pero soy medio humana, puedo escupir fuego como cualquier otro dragón.
- ¿A si? - vaciló Londius- pues vamos a comprobarlo. Los dos jóvenes se remprendieron en una lucha por saber si era verdad lo que Jinafire decía, aunque Londius lo sabía perfectamente que en realidad era un dragón, pues, tenía el poder de ver si mentía o no, pero sería divertido. Londius empezó a correr a toda velocidad hasta donde estaba Jinafire, esta, lanzó una llamarada de fuego, que dejó a Londius casi chamuscado, de repente Jinafire pedió fuerzas y se calló para atrás, pero ahí estaba Londius, para cogerla y evitar que se callese. Los dos jóvenes se miraron fíjamente, estaban seguros de que, ese era el principio de una gran amistad.
¿Que os ha parecido? ¿Monstruoso o insípido? Deja tu comentario para que lo pueda saber. Pero, no contéis esta historia a nadie, no vaya a ser que la paz entre los dragones chinos y los dorados se rompa.




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